sábado, 9 de enero de 2016

A veces me siento como una  Araucaria de ciudad/ con mis raíces limitadas por tumbas de cemento/ con mis ramas aferradas al toxico sol de los días/ con mis hojas secas de tanto desarrollo/ de tanta opulencia/ de tanto vicio y placer en pequeñas dosis/ a veces me siento castrado/ carcomido por estaciones vanas/ con mis venas perforadas/ roídas, transformadas en materia espesa y sin sentido/ a veces me siento como una araucaria de ciudad/ como incendio en calma/ y quisiera estallar...


viernes, 8 de enero de 2016

I

Sabía que pronto terminaría todo, cómo llegue a esa conclusión? Quizá fue por la forma en que comenzó a dormir esa noche, yo me encontraba en el umbral de la puerta apenas iluminado por una luces navideñas colocadas de manera tal en su habitación, que hacían parecer que estabas atrás en el tiempo, que te hacían volver a cierta época donde ignorabas incluso tu propia conciencia, la observaba ponerse el piyama, pantalones sueltos, sostén y una polera de hombre, cuan afortunado soy, creo que pensé entonces, volví luego a estar con ella, en la cama, todo encajaba como debió hacerlo hace años, su cama, mi cuerpo caliente tendido junto a ella, mi deseo latente de volver a ver su rostro transformado por nuestro tacto, por su frío desapareciendo, por mis pupilas fijas en cada expresión suya. entonces me vuelvo un adicto a su cuello, lo muerdo, lo palpo con la punta de mi labios y la lengua, saboreo lento, cada movimiento suyo que sigue el ritmo de mi lengua, sè lo que me espera, sabe lo que nos espera, entonces sin aviso, nuestros disfraces de personas dejan de tener sentido, y comienza la danza, de súbito, somos sensación, tacto nervioso, risa estridente, de súbito, la moral y las buenas costumbre se van al carajo, de súbito nos importa una mierda quien esta cruzando el umbral de la puerta, porque nos fundimos en un lento ir venir, porque hay agresividad y calma, porque parece tormenta y paz nuestra morada y de a poco caemos, lento nos dejamos llevar, hasta que perecemos y volvemos a nacer.

Puede que esto sea demasiado sincero, me disculpo si asì lo es... Pero no es malo sabes? Es màs la fiel prueba de cuanto he llegado a apreciar tu existencia.

Hace un rato conocí a la amiga de una amiga, una chica no sè si guapa, pero si bastante atractiva, y como soy un pervertido comencé a imaginarla teniendo sexo, no conmigo necesariamente, quizá con alguna idea de amante imaginario que tengo en mi enferma mente, con alguna idea de ser que se cree capaz de cualquier hazaña, incluso hasta de aquellas que no se atreve a decirse ni a si mismo. Entonces la vi desbordante he inconclusa, perdida en una cama de fieltro y sombras y me dije, no se ve mal en este contexto, y luego no pude evitar pensar en ti, encontrarte en mis cavilaciones y desear traerte nuevamente hacia mì, luego pensé que ninguna belleza se compara a la tuya, por lo menos en mi mente, que tu imagen supera a todas tus imágenes, recordé cada segundo de tu piel, cada minuto en que soy dueño de tu carne, en que puedo morderte y mezclarme contigo y es verdad, ningún averno te supera, ninguna llaga, ninguna sonrisa es superior a tu tacto, a tu compañía, a saber que existes en alguna parte, quizá no aquí y ahora, pero existes y estas cuando estamos, cuando somos nosotros, y cuando no estas veo tu vos, la palpo, acaricio cada color de tu vos, entonces me tranquilizo porque somos nosotros y no, porque te quiero, porque te quiero...

jueves, 3 de abril de 2014

Redundar

Veo a mi alrededor y pienso que hay más de lo que mis ojos pueden tocar, de lo que mis manos pueden llegar a profanar, veo y reflexiono, veo y pienso que llevo más horas sentado aquí de lo que mi cuerpo debe permitir, debe aguantar, reflexiono acerca del deber, acerca de la necesidad, acerca de la excesiva reiteración en mi forma de escribir, recuerdo los consejos de los futuros muertos, no cargues demasiado las palabras, no es necesario tal o cual cosa y pienso que es cierto, ellos son más sabios que yo, tal vez no sabios, más eruditos debería decir, entienden a Rimbaud, pueden leer a De Rokha de corrido, hablan del Rococo como yo hablando con la tipa a la que le compro porros en subida Ecuador, entran y salen de discusiones filosóficas y literarias, cuando yo las únicas discusiones filosóficas que tengo son con mi gato, hablamos de pelusas sin hablar, hablamos de cariño, de juegos y de la luz entre las estrellas de polvo, veo a mi alrededor el gato esta dormido, los soles artificiales de esta morada no me permiten ver a las estrellas bailar sobre mi cabeza, no puedo fumar más me duele la garganta, quizás el alma, quizás no me duele nada y es simplemente  mi cuerpo implorandome que haga algo por mi vida o por la de mis pares, buscar trabajo no es opción ya que le tengo fobia a las rutinas, he pensado seriamente en volverme profanador de tumbas o atracador de carnicerías o en su defecto construir castillos de arena, hacer algo, lo que sea, vender tesoros, qué se yo! ganarme el Kino o beberme la vía láctea, conversar con dios, tener un amigo imaginario, lo que sea, con tal de aniquilar esta suerte de inercia, este saberme quieto, esta admiración voluntaria e inútil que es el estar más de seis horas sentado frente al computador escribiendo tonterías...