Tiene sentido darle sentido al dolor!!!???
lunes, 11 de enero de 2016
I
No me mires, por favor no me mires de frente, no se te ocurra posar tus ojos sobre mi rostro o una ínfima parte de mi cuerpo, que cuando lo haces es como si un lugar en mi mundo muriera, es como tomar trozos de vidrio caliente con las manos y llevarlos a la boca, asì que pierde tu tacto, tu existencia de este lado y déjame en paz.
Algo como eso creo que menciono Debra al echarme por ultima vez de la casa, nuestra casa, mi casa... dejar atrás es complejo, es màs difícil de lo que parece, comenzar de cero... Como si eso fuera posible. Caminar hacia el origen, con las alas entre las piernas, no es algo digno, a veces pienso que ni siquiera necesario, muchas veces pensé que esta batalla debía darla solo, pero me reconozco débil, carente de cariño y gregario por naturaleza, me da miedo pensar en que no puedo sostenerme solo, necesito una sonrisa sincera, calor que tranquilice, pertenencia ilusoria.
Hasta el dìa de hoy me cuesta mirar a mis padres a los ojos, los miro, es verdad que los miro, sonrío con ellos incluso, pero aun siento que falta algo... Al volver a estas tierras, a las tierras que vieron llegar a esta bestia imberbe por primera vez, era un estropajo de persona, un ente o cosa que deambulaba, que carcomía las horas, mas no las saboreaba, me volví de a poco en un espejo de mis miedos, y consumía morbosamente todo aquello que debe ser para momentos especiales, quizá, bebía y bebía alcohol como condenado, como si algo en mi interior me dijera que había un abismo insondable. que debía llenar con algo, lo que fuera, pero que aletargara un poco esta asquerosa realidad, volvía a la adolescencia tardía y a la autodestrucción desmedida, salvo que ahora lo hacia solo, encerrado en un cubículo al que nunca quise volver, pero estaba aquí y tenia que afrontarlo...
domingo, 10 de enero de 2016
El vagabundo
No nos miramos o por lo menos no como deberíamos, andamos sin sentidos por calles plagadas de inmundicia, te lo he dicho, ¿alguna vez te he dicho lo que pienso de estas calles a cierta hora de la noche?, somos testigos de algo horrible que nos coge en todo momento y vamos casi queriendo ignorar en que nos hemos transformado, en esos seres que erigen montañas de frustración sobre sus espaldas, día a día seguimos pensando que todo estará bien, cómo no iba a estar bien, claro! Si somos los hijos del progreso, nos jactamos de nuestra propia inutilidad creyéndonos civilizados, llenándonos la boca de cielo e infierno, gastando nuestros zapatos por un pedacito de infierno diario y una bocanada de cielo a fin de mes, estamos mal y estoy cansado de todo esto, ¿te he dicho alguna vez que me da asco el mundo?
Creo que eso fue lo que me intento decir Ernesto aquella noche, asco era la palabra fundamental que debía alertar a todo el mundo y cómo no, a sus propios amigos de algo no andaba bien, aunque para ser sincero, no estoy seguro si ese “algo” que no andaba bien era que Ernesto quisiera mandar todo a la mierda o que realmente tenía razón como vociferaba cada vez que estaba ebrio, nunca supuse que mi amigo fuera capaz de algo así, siempre lo creí un cobarde y era lo más lógico pensar de esa manera ya que por lo menos una vez al día mi amigo usaba esa palabra para referirse a algo aunque fuera lo más estúpido, por ejemplo una vez dijo que le daban miedo las sombras y después corrigiéndose dijo que no, que lo que le daba miedo era la oscuridad, es decir estar en una habitación congelada en el tiempo, donde flotarán imágenes venidas quizás solamente de su cabeza y así deambulaba taciturno Ernesto oh! Amigo qué fue lo que te motivo a saltar, por qué no nos advertiste de otra forma que no fuera tu discurso y es irónico saben… Mi camarada de demencias innombrables siempre afirmo que la palabra es inútil como lo decía Pizarnik, no alcanza siempre decía él, y es cruel decía enseguida ya que es la única forma en que sé expresarme, no hay otra más terrible y sincera que la palabra, quizás por eso decidiste un eutanásico “LAYSA FER” como venganza y respuesta, dónde estas? A donde te perdiste después de esa caída en picada al precipicio, de tu ignorancia y nuestra melancolía, ahora vagas con un cigarro en la mano por quizás que tierras lejanas y nosotros tal vez más conscientes ahora, pensamos en tu partida…
Creo que eso fue lo que me intento decir Ernesto aquella noche, asco era la palabra fundamental que debía alertar a todo el mundo y cómo no, a sus propios amigos de algo no andaba bien, aunque para ser sincero, no estoy seguro si ese “algo” que no andaba bien era que Ernesto quisiera mandar todo a la mierda o que realmente tenía razón como vociferaba cada vez que estaba ebrio, nunca supuse que mi amigo fuera capaz de algo así, siempre lo creí un cobarde y era lo más lógico pensar de esa manera ya que por lo menos una vez al día mi amigo usaba esa palabra para referirse a algo aunque fuera lo más estúpido, por ejemplo una vez dijo que le daban miedo las sombras y después corrigiéndose dijo que no, que lo que le daba miedo era la oscuridad, es decir estar en una habitación congelada en el tiempo, donde flotarán imágenes venidas quizás solamente de su cabeza y así deambulaba taciturno Ernesto oh! Amigo qué fue lo que te motivo a saltar, por qué no nos advertiste de otra forma que no fuera tu discurso y es irónico saben… Mi camarada de demencias innombrables siempre afirmo que la palabra es inútil como lo decía Pizarnik, no alcanza siempre decía él, y es cruel decía enseguida ya que es la única forma en que sé expresarme, no hay otra más terrible y sincera que la palabra, quizás por eso decidiste un eutanásico “LAYSA FER” como venganza y respuesta, dónde estas? A donde te perdiste después de esa caída en picada al precipicio, de tu ignorancia y nuestra melancolía, ahora vagas con un cigarro en la mano por quizás que tierras lejanas y nosotros tal vez más conscientes ahora, pensamos en tu partida…
Perros de la calle
La vida es como un día largo, pienso en eso a diario, mientras voy al baño o cuando beso a mi pareja, también cuando estoy en la esquina observando el semáforo prenderse y apagarse continuamente y me doy cuenta que otra vez lo deje ir, no cruce la calle, me quede quieto pensando que dios es como una cámara de vigilancia o un francotirador burlesco y desquiciado apuntando en todo momento a nuestras vacías cabezas. ya comienza a hacer frio, otra vez llegará tarde la noche, estoy en la calle solo como me es habitual, por fin el color verde del semáforo y mis pies se ponen de acuerdo, cruzo lentamente, nada me apura, ni la futura calvicie, ni las deudas que me adjudicare inevitablemente al terminar un día lejano de marzo mi carrera y con ella el tan anhelado cartón con el que seguramente me limpiare el culo o se lo limpiare a alguien más, lo único verdaderamente relevante en este momento, lo único cierto es que debo cruzar la calle antes que el monito verde se transforme en rojo y me quede nuevamente varado en aquella esquina, en esa calle que no tengo ánimos de nombrar. ¿Por qué los colores del semáforo? Seguramente no soy el único que se lo ha preguntado, rojo, verde, amarillo, es decir, pueden haber sido cualquier color, no necesariamente estos tres, incluso me atrevería a afirmar que me gustaría más ver unos relucientes colores secundarios, sus tonos fucsias, un morado rastrero o quizás algunos a la moda, teñidos de leopardo u otros recursos estilísticos de mal gusto pero muy, muy lamentablemente llamativos, como las putas y travestis en ciertas calles después de las tres de la madrugada, bueno aunque de día también se pueden ver, en la televisión o en la camarada del senado, putas y putos desvergonzados, valientes y desvergonzados, algunos dirían que emprendedores, como iba diciendo, ya estoy del otro lado de la calle, que es como estar donde estaba antes, me veo al otro lado, esperando cruzar, esperando comportarme correctamente y seguir las reglas, el verde es para cruzar, el verde es para cruzar, el verde es para volar, el ya no cruzo se quedo atrás, muy lejos de todo lo que tenía planeado hacer, no cruzo el río o quizás lo intento pero se ahogo, lo dejó atrás, camino buscando lo que fuera que me saque de mis cavilaciones, esta oscureciendo, en este preciso momento pienso, deben estar violando a alguien, otro debe estar descubriendo como hacer viajes astrales y tal vez alguien este poniéndole punto final a la novela de su vida, libro que por supuesto nadie leerá, ni siquiera él, por suerte, camino dos pasos hacía el frente, qué hago realmente, no lo sé, prendo un cigarro y siento como entra en mi pecho una especie de neblina asesina y necesaria, entra y sale, como en una danza de apareamiento, ella es mi viuda negra, el humo que es neblina, que es certidumbre, que es una calle, infestada de huellas de otras gentes que seguramente sabían donde ir, siempre los demás saben todo y uno es un humilde aprendiz, camino dos pasos más ya no sé si hacia el frente o hacia atrás, moverse es lo importante es lo necesario, moverse para
capear el frio, para capear los pensamientos, dos pasos más y veo un perro de la calle, él me entiende, aunque no hablemos el mismo idioma, él sabe que lo estaba esperando, aunque no lo haya buscado, estamos cada uno siendo recordatorios del otro, diciéndonos que la vida es como un día largo y que no podemos tomarnos vacaciones de todo esto…
sábado, 9 de enero de 2016
Cuatro A.M
Son aproximadamente las cuatro de la mañana del día domingo. Antes de reflexionar sobre mi estado actual la pase muy bien, ¿qué digo bien? Genial! estuve toda la noche rechazando hombres que se acercaban con la sincera pretensión de sexo, digna excusa para entablar una conversación civilizada con un perfecto desconocido y más digna situación aun para no sentir ningún remordimiento al mandar a volar para siempre (para siempre?) a dicho desconocido. El panorama, bueno el panorama no importa, nada fue extraño en el, es decir, un sábado cualquiera que se presentaba con todas las posibilidades que se puede presentar una noche para una mujer relativamente joven y relativamente bella como soy yo. Pero, la verdad es que por algo estoy pensando en esto, ¿qué fue aquello que me condujo a aceptarte? Dime que fue lo que hiciste de diferente para quitarme mis amarras y decidir que esta noche tu serias mi juguete de placer. Normalmente me suelo sentir orgullosa de la gran cantidad de hombres que puedo rechazar en una misma noche y con esto no quiero decir que sea una maldita arpía egocéntrica que disfruta alimentando su autoestima solamente dejando a otro individuo prendido de un miserable tal vez. no es así… Creo… La verdad es que me encanta el juego de la seducción por decirlo de alguna manera, me gusta ese acercamiento al borde del deseo, donde oscilas entre un ""sí podría ser", un "no gracias", un "besémonos por toda la eternidad de esta noche", lo más encantador de esto es que sucede todo al mismo tiempo, eres o crees que eres la mujer más especial de esa noche porque el desconocido que tienes al frente intenta infructuosamente atraerte hacia su pequeño mundo y para lograrlo utiliza todas sus armas, eres en ese momento una meta, un fin que justifica causas, un objeto que pretende ser alcanzable… Esta noche no pretendía ser objeto de nadie, en realidad nunca lo pretendo, simplemente me gusta sentirme deseada, nada más y luego el rechazo y venga otro cabronazo a intentar convencerme de algo que nunca obtendrá. Y llegaste tú, ¿qué hiciste? Estoy segura que no fue tu indiferencia, estoy segura que no fueron tus temas de conversación interesantes, estoy segura que no fueron tus extrañas experiencias de vida ni tu mala forma de bailar, estoy segura que no fue tu humor extraño ni tu forma de fumar, estoy segura que no fueron tus besos, ni tus seguras inseguridades, dime que formula ocupaste, cómo me convenciste de algo que nunca en mi puta vida hubiera echo?… Estoy a tú lado en nuestro lecho (tu cama), estoy en un lugar en el que nunca había estado antes, en un lugar al que tal ves nunca más venga (lo más probable) estoy o estuve completamente entregada al momento, mi cuerpo desnudo siente el calor de tu humanidad, sabes lo que más disfrute de ti esta noche no fueron tus besos ni tu forma de penetrarme ni tu persona… fueron tus manos, tu forma de rozar mi existencia… Qué haces? Quién bendijo esas manos para que entregaran tanto cariño? Pero es que de verdad no comprendo que fue lo que hiciste… son las cuatro de la madrugada del día domingo… estoy a tu lado… me gustaría poder botarte y decir que ya fuiste, que en realidad nunca sucedió y sentirme orgullosa por haberte utilizado, por haber gozado tu carne, porque fuiste mi juguete, pero en realidad solo quiero abrazarte y romper un poco, aunque sea solo un poco el miedo a esta inexistente soledad.
Esta noche me he obligado a salir de casa, necesito distraerme como me ha dicho un amigo hasta el cansancio, ya he sufrido mucho por los ojos de una niña, ya me he martirizado demasiado pensando en esa sonrisa imposible, es preciso la eutanasia de un vaso de cerveza y de unos cuantos cigarros y quien sabe, tal vez el cariño efímero de alguna desconocida, esta bien me dije entonces, saldré, visitare la lenta muerte que aun no me deja cerrar la puerta por fuera, me guiare por el camino de autodestrucción (que linda forma de negarse a si mismo) en fin, la verdad es que no tenia ningún animo de salir, pero me había prometido hacerlo, y mis promesas son promesa (No me digas?) mi amigo, siempre diciéndome juega hombre, acercarse a una mujer es simple, sé que es sencillo, pero de verdad nunca me ha interesado acercarme a alguien, con qué motivo digo yo? Joder, desde que conocí los ojos de esa niña, que esta afirmación a estado rondando en mi almohada, sé o creo saber que soy una persona bastante sociable, hay quienes afirman que soy una maquina de incoherencias y otros aseguran con obsceno afán que podría conversar hasta con una piedra si estuviera aburrido, pero de verdad hace tiempo que ya me canse de conocer gente, para qué? Suelo encariñarme rápidamente y después duele, duele la soledad que me deja ese nuevo vacío, esa nueva necesidad de compañía, esa nueva sed de experiencias conocidas… Perdón creo que me desvié un poco de mi relato. A nadie le interesan los traumas de soledad de un bosquejo de persona ya que todos están demasiado ocupados intentando romper su propio he ilusorio aislamiento. En fin como iba diciendo, esta noche decidí salir, me obligue a transitar una vez más entre borrachera y trivialidad, entre un vaso de cerveza, tal vez uno de ron, una gran cantidad de cigarros, de echo más de los que mi garganta puede soportar… Estábamos en la fiesta, un evento Neohippie que trataba básicamente de acercar a la comunidad turística de Valparaíso a la cultura porteña , la cultura de la bohemia, la cultura guachaca señoras y señores (¿mierda con quién estoy hablando?) Esa noche todo desbordaba sexo, pero para mi desbordaba añoranza, distancia, necesidad, esa noche tenia que despejarme… no se en que momento llegaste ¿? ¿Llegaste o siempre estuviste ahí? ¿Quién abordo a quién? Fueron necesarias las excusas, es decir, tuve que demostrar real interés por tu preciosa figura, si en verdad no quería acercarme a nadie, ¿qué me dijiste? ¿Cómo me hiciste olvidar durante unos momentos aquella imagen? Sabes? En este momento duermes, te ves preciosa, en breve tendré que despertarte, espero poder besar tu cuerpo, espero rozar otra vez el cariño de esta noche aunque sea falso… aunque tu seas una perfecta desconocida, aunque no sea nada más que un trozo de carne para ti, de verdad quiero bezar otra vez tu vida ¿y sabes por qué? Que patético me siento al pensar en esto… Pero me enseñaste que existe un horizonte más allá de mi horizonte, me demostraste que existe vida más allá de sus ojos, me demostraste que es posible no sufrir aunque sea inevitable… me dejaste acariciarte, como adoro acariciar, acariciar, acariciar y morder y luego seguir acariciando… gracias desconocida, gracias desconocida…
El robo
hace un rato mientras caminaba por la feria encontré una caja con un dinosaurio rosado adentro, nos vimos, como si naciéramos en el mismo instante de ser divisados, con un simple gesto le dije: Hola, nos volvemos a encontrar, a pesar de no habernos visto nunca. Y tú camarada somnoliento me sonreíste y dijiste: "ven, sácame de este ataúd que corrompe, que mancilla mi rostro volviéndolo humano, carne y mercancía de intercambio", entonces tome tu geografía entre mis sucias manos y salí corriendo, qué digo corrí? Volé más rápido que Forest Gump o como se escriba, arranque de las fauces de tu captor, es decir que te saque de las sucias manos de un feriante para depositarte en las sucias manos de un ladrón, me miraste, con una mirada inerte me miraste, y me dijiste ven y luego vamos, que los pies no los tienes dibujados como yo, así que vamos, que es necesario moverse a donde sea pero vamos. Entonces hecho euforia seguí corriendo, mire su rostro y seguí de frente, ignore sopaipillas y semáforos en rojo, ignore la ropa tirada en la calle, ignore al hombre que vociferaba el precio del tesoro que tenía entre las manos, y corrí hasta que llegue a un lugar sin calles, sin tanto ruido, sin tantos ojos que miraran dormidos lo que acaba de pasar, llegue a un lugar tranquilo, tome al dinosaurio rosado, lo deje escondido, en un lugar que sólo un niño podría encontrar y seguí caminando...
I
Debiste dejar una nota, es cierto, pero es verdad, somos diferentes, yo soy tierra, tù eres mar, yo soy sombra y tù, no sè que eres tù...
II
Tu nombre Catalina, estalla cuando lo escribo y puede que mis ojos mueran, porque al escribirlo tù estas allá iluminando quizá què parte del globo y yo aquí, pienso en esa palabra que tanto detesto, que guardo como rencilla herida, y te extraño, no puedo evitarlo, pero te extraño!!
Me gusta tanto que seas tù, tanto quererte y me gustaría tanto que te quisieras màs! Que te vuelvas loca, pero loca tù, y es que, con una de tus muecas, con una de tus frases puedo reír una semana completa si el fantasma de la distancia no me ataca, te quiero tanto, tanto, que a veces me da miedo pensar que sea màs que eso, sè que soy joven como para decir algo asì, incluso para pensarlo, pero es que de verdad no me creí capaz de querer nuevamente y menos como lo hago contigo, que no se parece a nada o màs bien es como la felicidad, no encuentro otra palabra, es que eres felicidad Catalina, una daga dulce, eutanasia tranquila, no me importa el maldito cliché, pero no puedo evitar tus besos, tu lengua, tus dientes, no puedo evitar ese agresivo laberinto que son tus labios, los amo, lo siento pero amo tus besos, soy como un esclavo de ellos, como su sombra y origen, me da miedo, me da miedo pensar en un "sin ti" Y te lo digo ahora, quiero que sepas que no te quiero sin mì...
Debiste dejar una nota, es cierto, pero es verdad, somos diferentes, yo soy tierra, tù eres mar, yo soy sombra y tù, no sè que eres tù...
II
Tu nombre Catalina, estalla cuando lo escribo y puede que mis ojos mueran, porque al escribirlo tù estas allá iluminando quizá què parte del globo y yo aquí, pienso en esa palabra que tanto detesto, que guardo como rencilla herida, y te extraño, no puedo evitarlo, pero te extraño!!
Me gusta tanto que seas tù, tanto quererte y me gustaría tanto que te quisieras màs! Que te vuelvas loca, pero loca tù, y es que, con una de tus muecas, con una de tus frases puedo reír una semana completa si el fantasma de la distancia no me ataca, te quiero tanto, tanto, que a veces me da miedo pensar que sea màs que eso, sè que soy joven como para decir algo asì, incluso para pensarlo, pero es que de verdad no me creí capaz de querer nuevamente y menos como lo hago contigo, que no se parece a nada o màs bien es como la felicidad, no encuentro otra palabra, es que eres felicidad Catalina, una daga dulce, eutanasia tranquila, no me importa el maldito cliché, pero no puedo evitar tus besos, tu lengua, tus dientes, no puedo evitar ese agresivo laberinto que son tus labios, los amo, lo siento pero amo tus besos, soy como un esclavo de ellos, como su sombra y origen, me da miedo, me da miedo pensar en un "sin ti" Y te lo digo ahora, quiero que sepas que no te quiero sin mì...
A veces me siento como una Araucaria de ciudad/ con mis raíces limitadas por tumbas de cemento/ con mis ramas aferradas al toxico sol de los días/ con mis hojas secas de tanto desarrollo/ de tanta opulencia/ de tanto vicio y placer en pequeñas dosis/ a veces me siento castrado/ carcomido por estaciones vanas/ con mis venas perforadas/ roídas, transformadas en materia espesa y sin sentido/ a veces me siento como una araucaria de ciudad/ como incendio en calma/ y quisiera estallar...
viernes, 8 de enero de 2016
I
Sabía que pronto terminaría todo, cómo llegue a esa conclusión? Quizá fue por la forma en que comenzó a dormir esa noche, yo me encontraba en el umbral de la puerta apenas iluminado por una luces navideñas colocadas de manera tal en su habitación, que hacían parecer que estabas atrás en el tiempo, que te hacían volver a cierta época donde ignorabas incluso tu propia conciencia, la observaba ponerse el piyama, pantalones sueltos, sostén y una polera de hombre, cuan afortunado soy, creo que pensé entonces, volví luego a estar con ella, en la cama, todo encajaba como debió hacerlo hace años, su cama, mi cuerpo caliente tendido junto a ella, mi deseo latente de volver a ver su rostro transformado por nuestro tacto, por su frío desapareciendo, por mis pupilas fijas en cada expresión suya. entonces me vuelvo un adicto a su cuello, lo muerdo, lo palpo con la punta de mi labios y la lengua, saboreo lento, cada movimiento suyo que sigue el ritmo de mi lengua, sè lo que me espera, sabe lo que nos espera, entonces sin aviso, nuestros disfraces de personas dejan de tener sentido, y comienza la danza, de súbito, somos sensación, tacto nervioso, risa estridente, de súbito, la moral y las buenas costumbre se van al carajo, de súbito nos importa una mierda quien esta cruzando el umbral de la puerta, porque nos fundimos en un lento ir venir, porque hay agresividad y calma, porque parece tormenta y paz nuestra morada y de a poco caemos, lento nos dejamos llevar, hasta que perecemos y volvemos a nacer.
Sabía que pronto terminaría todo, cómo llegue a esa conclusión? Quizá fue por la forma en que comenzó a dormir esa noche, yo me encontraba en el umbral de la puerta apenas iluminado por una luces navideñas colocadas de manera tal en su habitación, que hacían parecer que estabas atrás en el tiempo, que te hacían volver a cierta época donde ignorabas incluso tu propia conciencia, la observaba ponerse el piyama, pantalones sueltos, sostén y una polera de hombre, cuan afortunado soy, creo que pensé entonces, volví luego a estar con ella, en la cama, todo encajaba como debió hacerlo hace años, su cama, mi cuerpo caliente tendido junto a ella, mi deseo latente de volver a ver su rostro transformado por nuestro tacto, por su frío desapareciendo, por mis pupilas fijas en cada expresión suya. entonces me vuelvo un adicto a su cuello, lo muerdo, lo palpo con la punta de mi labios y la lengua, saboreo lento, cada movimiento suyo que sigue el ritmo de mi lengua, sè lo que me espera, sabe lo que nos espera, entonces sin aviso, nuestros disfraces de personas dejan de tener sentido, y comienza la danza, de súbito, somos sensación, tacto nervioso, risa estridente, de súbito, la moral y las buenas costumbre se van al carajo, de súbito nos importa una mierda quien esta cruzando el umbral de la puerta, porque nos fundimos en un lento ir venir, porque hay agresividad y calma, porque parece tormenta y paz nuestra morada y de a poco caemos, lento nos dejamos llevar, hasta que perecemos y volvemos a nacer.
Puede que esto sea demasiado sincero, me disculpo si asì lo es... Pero no es malo sabes? Es màs la fiel prueba de cuanto he llegado a apreciar tu existencia.
Hace un rato conocí a la amiga de una amiga, una chica no sè si guapa, pero si bastante atractiva, y como soy un pervertido comencé a imaginarla teniendo sexo, no conmigo necesariamente, quizá con alguna idea de amante imaginario que tengo en mi enferma mente, con alguna idea de ser que se cree capaz de cualquier hazaña, incluso hasta de aquellas que no se atreve a decirse ni a si mismo. Entonces la vi desbordante he inconclusa, perdida en una cama de fieltro y sombras y me dije, no se ve mal en este contexto, y luego no pude evitar pensar en ti, encontrarte en mis cavilaciones y desear traerte nuevamente hacia mì, luego pensé que ninguna belleza se compara a la tuya, por lo menos en mi mente, que tu imagen supera a todas tus imágenes, recordé cada segundo de tu piel, cada minuto en que soy dueño de tu carne, en que puedo morderte y mezclarme contigo y es verdad, ningún averno te supera, ninguna llaga, ninguna sonrisa es superior a tu tacto, a tu compañía, a saber que existes en alguna parte, quizá no aquí y ahora, pero existes y estas cuando estamos, cuando somos nosotros, y cuando no estas veo tu vos, la palpo, acaricio cada color de tu vos, entonces me tranquilizo porque somos nosotros y no, porque te quiero, porque te quiero...
Hace un rato conocí a la amiga de una amiga, una chica no sè si guapa, pero si bastante atractiva, y como soy un pervertido comencé a imaginarla teniendo sexo, no conmigo necesariamente, quizá con alguna idea de amante imaginario que tengo en mi enferma mente, con alguna idea de ser que se cree capaz de cualquier hazaña, incluso hasta de aquellas que no se atreve a decirse ni a si mismo. Entonces la vi desbordante he inconclusa, perdida en una cama de fieltro y sombras y me dije, no se ve mal en este contexto, y luego no pude evitar pensar en ti, encontrarte en mis cavilaciones y desear traerte nuevamente hacia mì, luego pensé que ninguna belleza se compara a la tuya, por lo menos en mi mente, que tu imagen supera a todas tus imágenes, recordé cada segundo de tu piel, cada minuto en que soy dueño de tu carne, en que puedo morderte y mezclarme contigo y es verdad, ningún averno te supera, ninguna llaga, ninguna sonrisa es superior a tu tacto, a tu compañía, a saber que existes en alguna parte, quizá no aquí y ahora, pero existes y estas cuando estamos, cuando somos nosotros, y cuando no estas veo tu vos, la palpo, acaricio cada color de tu vos, entonces me tranquilizo porque somos nosotros y no, porque te quiero, porque te quiero...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)