Hay un pequeño buda en mi habitación, un himno
en el que nunca creí, hay un espejo cubierto de hedonismos y la dignidad
escondida debajo mi cama, asediada por el deseo inútil de autodestrucción.
Esta el sonido indefinido de algo que en algún momento fue…
algo más que simples proyecciones, algo más que simples expectativas, algo más
que simples escombros en la ausencia de lo perfectamente tangible…
Hay un fantasma en mi habitación, un fantasma con pupilas de fuego y sonrisa de
niña, con frio de adolecer y huesos de vida, hay siluetas odiosas y vergüenzas decrepitantes,
marcas de placer, marcas de placer, ¡marcas de placer!
Hay historias detrás de los ojos, esta el pánico del hoy, hay momentos en todas
partes, estoy yo solo, aquí...