Tiene sentido darle sentido al dolor!!!???
sábado, 9 de enero de 2016
Cuatro A.M
Son aproximadamente las cuatro de la mañana del día domingo. Antes de reflexionar sobre mi estado actual la pase muy bien, ¿qué digo bien? Genial! estuve toda la noche rechazando hombres que se acercaban con la sincera pretensión de sexo, digna excusa para entablar una conversación civilizada con un perfecto desconocido y más digna situación aun para no sentir ningún remordimiento al mandar a volar para siempre (para siempre?) a dicho desconocido. El panorama, bueno el panorama no importa, nada fue extraño en el, es decir, un sábado cualquiera que se presentaba con todas las posibilidades que se puede presentar una noche para una mujer relativamente joven y relativamente bella como soy yo. Pero, la verdad es que por algo estoy pensando en esto, ¿qué fue aquello que me condujo a aceptarte? Dime que fue lo que hiciste de diferente para quitarme mis amarras y decidir que esta noche tu serias mi juguete de placer. Normalmente me suelo sentir orgullosa de la gran cantidad de hombres que puedo rechazar en una misma noche y con esto no quiero decir que sea una maldita arpía egocéntrica que disfruta alimentando su autoestima solamente dejando a otro individuo prendido de un miserable tal vez. no es así… Creo… La verdad es que me encanta el juego de la seducción por decirlo de alguna manera, me gusta ese acercamiento al borde del deseo, donde oscilas entre un ""sí podría ser", un "no gracias", un "besémonos por toda la eternidad de esta noche", lo más encantador de esto es que sucede todo al mismo tiempo, eres o crees que eres la mujer más especial de esa noche porque el desconocido que tienes al frente intenta infructuosamente atraerte hacia su pequeño mundo y para lograrlo utiliza todas sus armas, eres en ese momento una meta, un fin que justifica causas, un objeto que pretende ser alcanzable… Esta noche no pretendía ser objeto de nadie, en realidad nunca lo pretendo, simplemente me gusta sentirme deseada, nada más y luego el rechazo y venga otro cabronazo a intentar convencerme de algo que nunca obtendrá. Y llegaste tú, ¿qué hiciste? Estoy segura que no fue tu indiferencia, estoy segura que no fueron tus temas de conversación interesantes, estoy segura que no fueron tus extrañas experiencias de vida ni tu mala forma de bailar, estoy segura que no fue tu humor extraño ni tu forma de fumar, estoy segura que no fueron tus besos, ni tus seguras inseguridades, dime que formula ocupaste, cómo me convenciste de algo que nunca en mi puta vida hubiera echo?… Estoy a tú lado en nuestro lecho (tu cama), estoy en un lugar en el que nunca había estado antes, en un lugar al que tal ves nunca más venga (lo más probable) estoy o estuve completamente entregada al momento, mi cuerpo desnudo siente el calor de tu humanidad, sabes lo que más disfrute de ti esta noche no fueron tus besos ni tu forma de penetrarme ni tu persona… fueron tus manos, tu forma de rozar mi existencia… Qué haces? Quién bendijo esas manos para que entregaran tanto cariño? Pero es que de verdad no comprendo que fue lo que hiciste… son las cuatro de la madrugada del día domingo… estoy a tu lado… me gustaría poder botarte y decir que ya fuiste, que en realidad nunca sucedió y sentirme orgullosa por haberte utilizado, por haber gozado tu carne, porque fuiste mi juguete, pero en realidad solo quiero abrazarte y romper un poco, aunque sea solo un poco el miedo a esta inexistente soledad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario