A veces pienso que debo superarte, otras que debo ser igual a ti y a veces en momentos de alegría y calma, en momentos de "peor es nada" y de "todo pasa por algo" pienso que debo asesinarte...
Sacarte de mis cavilaciones ya que nunca nos pareceremos. Mis vicios son claramente diferentes a los tuyos, a mí por ejemplo me gusta volar, volar muy alto y alejarme un poco de mí para volverme más yo. A ti te gusta conocer, eres vicioso de gatos y te agradan los abrigos largos muy de caballero, eres adicto a los lentes de sol y te gustan las camisas ridículas, estas enamorado de la tierra y de tu maquina de escribir y de nada más. Yo camino taciturno, aletargado, fatigado por la miserable situación que estorba a mis ojos, me da asco el mundo y los mundos que habitan en el, fumo cigarro como condenado, ya no recojo plumas tiradas por ahí y nunca lo hice, tú caminas por calles sin nombre, sin edad, sin tiempo, vas y ya no vienes, tienes razón, nunca seremos iguales... Y me agrada saberlo.
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